Historia

La devoción al Smo. Cristo del Cementerio ha sido una de las más extendidas en las Pitiusas, después de Sta. María de las Nieves.

Para hablar del Smo. Cristo del Cementerio primero hemos de ubicarlo en su templo, conocido como El Convent o Iglesia de Sto. Domingo de Eivissa, bajo la advocación de S.Vicente Ferrer y el Apóstol Santiago.

La historia de esta Iglesia está muy unida a la de la Parroquia de Jesús, donde los frailes dominicos se instalaron el 11 de Diciembre de 1580.

El siglo XVI fue especialmente tormentoso debido a las incursiones berberiscas que azotaban el Mediterráneo lo que motivó que los frailes se refugiaran en el recinto amurallado el 9 de Julio de 1587; tres años después de haberse terminado los trabajos de fortificación.

La Corona les cedió un solar para edificar un convento y templo. Es un edificio sencillo coronado por tres cúpulas valencianas que corresponde a las tres capillas principales, a saber, la capilla del Rosario, la de la Purísima y la del Smo. Cristo del Cementerio.

La nave principal tiene las siguientes dimensiones: 31,32 metros por 13,55 metros de elevación. Posee once capillas laterales de gran capacidad. En 1.783 había seis religiosos y en 1.835 once.

En el presbiterio se abre la capilla del Smo. Cristo de gran devoción para los navegantes de Eivissa, los cuales a la entrada o salida del puerto saludaban izando la bandera o con un cañonazo o salva como describe en sus crónicas el archiduque Luis Salvador. En las otras capillas – cinco a cada lado – destaca la del Rosario con pequeña iglesia propia, sacristía y cinco altares.

La primera imagen del Smo. Cristo del Cementerio se instaló en el coro por el prior Fray Vicente Nicolau el 20 de Septiembre de 1.625. Debido a su altura se trasladó al convento, en una de las habitaciones de este, diciendo la leyenda que el criado que habitaba en la estancia, no podía dormir en ella debido a que según él, el Smo. Cristo le miraba.

En 1.699, el prior traslada el Smo. Cristo al Osario o Cementerio de los frailes, de ahí el nombre de Cristo del Cementerio.

El 15 de Abril de 1709 se celebra una peregrinación ad petendam pluviam. El Smo. Cristo fue llevado por el dominico Antonio Llunas.

El 21 de Septiembre de 1730 –Día de San Mateo- a consecuencia de un rayo estalló el polvorín instalado en el baluarte de Sta. Lucía con 370 quintales de pólvora que causó quince muertos (un hombre, dos mujeres, 6 niños y 6 niñas) y grandes daños en la capilla del Cristo pero no a la imagen.

En 1848, el Fraile José Mariano Oliver escribió El Novenario del Smo. Cristo del Cementerio que se mandó imprimir en la imprenta de Joaquín Cirer y Miramón.

En 1855 tenemos noticia de un fraile ibicenco, Fray Jaime Riera Marí de 48 años de edad y 30 años de profesión religiosa, que escribió Un poema a la pasión del Señor escrito el 20 de Julio.

En 1.864, ocurrió una de las mayores desgracias de la historia de la isla, la gran epidemia de cólera morbo asiático, la cual diezmó a la población de la isla, y los supervivientes acudieron al Smo. Cristo para implorarle su bendición y protección.

Esta petición fue oída y los ibicencos le ofrecieron un solemne acto en acción de gracias y al año siguiente empezó el solemne Novenario (1.865) que ha continuado hasta nuestro días. En dicho acto, el Smo. Cristo se colocaba en el altar mayor y en las barandillas del presbiterio se colocaban todas sus vestiduras.

El vicario capitular Manuel Palau, el 25 de Julio de 1.882 dirá del Smo. Cristo “que es una ofrenda y un agradecimiento de los fieles y un testimonio de la fé de nuestros antepasados”.

La fiesta del Smo. Cristo se celebró durante varios años el 2 de Mayo y desde el año 1.884 a 1.892 el 2º día de Pascua hasta que se trasladó a la fecha del Novenario del último sábado de Septiembre al primer domingo de Octubre.